La fotografía como un lenguaje multifacético
La fotografía ha demostrado ser una de las vertientes artísticas más multifacéticas de la historia, en parte, por las diversas funciones que le ha otorgado la sociedad. Su capacidad de reproducirse masivamente nos permite registrar variedad de momentos y situaciones cotidianas que sirven como testimonio a una serie de rituales, utilidades e intereses que registran escenas humanas escritas en el tiempo.
La fotografía se ha integrado a nuestras ceremonias familiares cual custodia de nuestros recuerdos; todo queda registrado en la escena fotográfica: bodas, bautizos, fiestas de quince años y hasta la foto con el amigo borracho o las, ahora, clásicas fotos para Hi5. Hemos desarrollado la necesidad de mostrar lo sucedido, de inmortalizarlo y de permitirnos la exploración de diversas propuestas estéticas con el fin de obtener una imagen cargada de emotividad.
Por su cercanía con los eventos, el poder para desmentir o legitimar algo es muchas veces otorgado a la fotografía que, como prueba o evidencia, adquiere el peso de “la verdad” u “objetividad” a través de vertientes como el fotoperiodismo o la fotografía criminológica que buscan lo legítimo y comprobable. Sin embargo, en cualquier situación, hay cientos de probabilidades dentro de un encuadre, por tanto la subjetividad asienta en tierras movedizas la ideología del hecho comprobable, dejándonos con la duda de realidades que involucran la mentira como un cómplice inevitable.
Con lo anterior abordamos la delgada línea que divide lo real y lo ficticio. Cuando vemos nuestra imagen en un documento de identificación, encontramos que la imagen trasciende los elementos visuales para convertirse en una representación de nosotros mismos, cosa que también sucede, por ejemplo, en el ámbito de la fotografía pornográfica. Aquí los fotografiados dejan de ser una imagen para convertirse en algo “real” y capaces de seducirnos con una mirada de reojo o capaces de involucrarnos en una sensación o acto engañoso sin que dudemos en algún momento si contemplamos una imagen o una persona.
Otra de las características de la fotografía es el engaño, ese que nos lleva a creer en la ‘necesidad’ de consumir todo tipo de objetos, productos e identidades a través de los medios. De este fenómeno son cómplices la fotografía publicitaria y de moda que contribuyen a la imposición de cánones estéticos y conductas que se convierten en una especie de adicción social y que buscan repuntar el consumo reforzando prejuicios y estereotipos; la idea impuesta de que no somos lo que anhelamos ser, se escuda en imágenes perfeccionistas, esclavas de la estética y sus miles de rutas y dialectos.
A fin de cuentas ¿qué es fotografía?, ¿es un objeto seductor o una evidencia de la cotidianeidad? ¿Es la verdad, la mentira o una mezcla de ambas? Un común denominador al hablar de fotografía es que nos basamos en experiencias humanas tangibles, la fotografía es una vertiente multifacética del arte y por esto el objetivo de esta compilación de ideas personales es conocer opiniones, críticas y vivencias fotográficas para retroalimentarnos a través de la cámara y las imágenes.
Texto por Adrián Arias






“To live is to be photographed, to have a record of one´s life, and therefore to go on with one´s life oblivious, or claiming to be oblivious, to the camera´s nonstop attentions. But to live is also to pose. To act is to share in the community of actions recorded as images.”
-S. Sontag
Bueno tenerte por aqui Salvoguille!
Acorde la cita el azar es una de las bases fundamentales de lo que hacemos, en fotografia documental solo se está presente en la situación, con los mínimos recursos, es el fotógrafo con una cámara, construyendo imágenes a base de la improvisación de las diferentes situaciones y circunstancias…
Y ya que estamos con citas, les dejo una de un artículo de Tomas Eloy Martinez, que no es fotógrafo, pero suelen ocurrirseles cosas interesantes cuando mira una:
“La foto ha suspendido el tiempo, pero nosotros somos el tiempo. Ha creado una historia, pero nosotros somos, de algún modo, esa historia. Al apretar el obturador, el fotógrafo cree haber visto algo que merece ser inmovilizado en un pequeño fragmento de eternidad. Lo que él ve, sin embargo, no es siempre lo que se ve. Entre el movimiento de su índice y el pestañeo del diafragma se oye, durante una fracción de segundo, la respiración del azar.
Sin el azar, la foto no sería lo que es. Los mejores fotógrafos son los que aprenden a domesticar ese azar, adivinando lo que va a suceder dentro del cuadro en el relámpago que media entre la presión de su dedo y el ojo de la cámara que se abre.”
Diario La Nación 30/06/2007
En este link se cuenta la historia de una de las fotos más conocidas de Wee Gee.
http://museum.icp.org/museum/collections/special/weegee/weegee09.html
El texto está en inglés, pero esta es más o menos la historia: es una fotografía que uno ve como un momento espontáneo: una noche de estreno de la Ópera Metropolitana de Nueva York. Se ven un par de señoras de alcurnia, benefactores que se acaban de bajar de una limusina y al lado, una mujer de gabardina, totalmente ebria, mirándolas con desprecio e insolencia.
Ahí cuenta Louie Liotta, el asistente de Wee Gee, que éste lo mandó a buscar a alguno de los clientes frecuentes de un bar en la calle Bowery. Encontró a esa mujer, le compró el vino suficiente para emborracharla y la llevó al lugar del estreno.
Liotta sujetaba a la mujer mientras esperaban a que se empezara a bajar la gente de las limusinas.
En el momento indicado, Liotta soltó a la mujer y Wee Gee hizo todas las fotos que pudo mientras ella se mantenía en pie.
Wee Gee nunca contó que él llevaba meses planeando esa fotografía y lo que decía era que la aparición de esa mujer en el evento fue una sorpresa tanto para él como para el resto de los asistentes.
Con todo y la preparación, el mensaje de la foto es claro y es uno de los ejemplos más extremos de cómo un fotógrafo de calle mueve las piezas de la realidad para comunicar una idea.
muy interesante el texto.
“Otra de las características de la fotografía es el engaño”
cierto! sobre todo porque son engaños que gustan.
saludos :)
Acá les dejo una cita de Pedro Meyer,
“La fotografía es una mentira que nos hace ver la verdad: es una mentira cuando excede el campo del simple testimonio, pero nos hace ver la verdad porque, además, habla creativamente de la realidad registrada”.
“Toda fotografía es una ficción que se representa como verdadera. Contra lo que nos han inculcado, contra lo que solemos pensar, la fotografía miente siempre, miente por instinto, miente porque su naturaleza no le permite hacer otra cosa. Pero lo importante no es esa mentira inevitable. Lo importante es cómo la usa el fotógrafo, a qué intención sirve. Lo important, en suma, es el control ejercido por el fotógrafo para imponer una dirección ética a su mentira.
El buen fotógrafo es el que miente bien la verdad“
mejor la cita completa de fontcuberta
“El buen fotógrafo es el que miente bien la verdad” dijo Fontcuberta