Averno indigesto
Como en los cuentos de hadas, érase que se era una fiestota de guaro, tamal y chicharrón. una cumbia de fin de año y la emboscada divertida del jugo de piña. el año se puso viejo entonces hay que celebrarlo y a la vez recibir al nuevo porque siendo mostacilla lo que importa es vacilarlo. el jolgorio dura hasta que se acaba el sueño y amanece. se mete la mano en la bolsa y se encuentra un puño de deudas -sin lazo y sin colilla de colacho- que antes no tenía. sale a la calle y no encuentra más avenidazo que congestión vehicular y caras largas que tuvieron que madrugar. llega al trabajo y el único líquido disponible para degustar es un café-agua-chacha y no el rompope familiar en botella de plástico. si antes la misión imposible era comerse un cantonés en la tagada ahora es sentarse en el escritorio y abrir la fila de correos que le dió tigra contestar el año pasado porque ¿a quién se le ocurre bretear el último día antes de vacaciones?. y es justo entonces cuando como en super mario bros llega a la última pantalla a enfrentarse con bowser, su ya inminente dolor de panza se personifica: la triste figura de dientes afilados, ojos de gato y patas de chivo. el omnipresente y todo poderoso jefe quien lleva colgando del pecho el diente que pánfilo perdió en diciembre. es un trofeo de guerra, una franca advertencia. y aquí es donde usted ya tiene que jugársela como un vikingo… de vuelta a la realidad.
Texto por Jenny Cascante




















esta buenisimo! me encanta el texto y la foto muy gracioso!
esa imagen vista a la luz del texto de JennyC de verdad que evoca la sensación digestiva de tagada post-cantonés
:O pobre pánfilo …
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