Capítulo V: El coleccionista
Fotos: Colectivo nómada
El hombre se apropia de todo lo existe para determinar su propia existencia.
La amalgama de objetos no discrimina tamaño ni antigüedad. La belleza de las cosas muertas se refleja en la utilidad que tuvieron en su vida activa. La requisa de los objetos no escatima oportunidades, ni siquiera el encuentro innecesario de la experiencia con la idealización. Un coleccionista que se precie de sus facultades se vale de la inmediatez de sus decisiones: para validar una acción es necesario adueñarse de otra.
La preservación de las especies no existe, la recreación sí.
Texto por Jenny Cascante






