Capítulo II: Longitudes
El silencio inunda escandalosamente cada espacio (in)habitable.
Los desplazamientos ambiguos se valen de medidas absurdas: la extensión de las partes dispares del cuerpo, el número de pasos entre dos puntos inciertos, o la distancia que hay entre los dedos de los pies. el ser humano disfruta simulando las fuerzas de la naturaleza; tormenta en un vaso de agua, captura de organismos en formol. Eternamente ignorante y permanentemente aislable: la quietud de las colecciones involuntariamente desaparecidas.
¿Se mueven los recuerdos? o mejor dicho, ¿a quién mueve el recuerdo?
Texto por Jenny Cascante









