Nómada
La definición de cosa que se mueve, de ser que va en busca de algo, cazador al fin al cabo, Nómada el que deja el lugar que lo ha visto mucho tiempo para buscar, no encontrar sino buscar. Nómada el beduino que camina el desierto, nómadas estos dos ojos que toman el camino como regla, la calle como norma, el ojo como lanza. El ojo, la mirada esa que se resbala sobre las cosas, mirada, MIRIADA, el ojo sobre las cosas, buscar, cazar, un ojo detrás de otro ojo, y la maldita frase cliché de la imagen que siempre vale mas que mil palabras, ojo cazador, ojo nómada, ojo cazador, ojo que pasa encima de mi y me toma, yo nómada cazador y presa, yo cazador beduino, yo, estos ojos, la ciudad como coto de caza, la ciudad como desierto, la ciudad y la cámara, cámara ojo, cámara lanza, correr tras la presa, ser ojo, cosa que se mueve, cosa que se mueve y atrapa, no parar, correr, buscar, cazador mirada, cazador de luz, cámara, lo que ves, hasta donde alcance, da lo mismo una escalera, un hotel, el humo, la luz, la sangre nómada cazador de luz, nómada beduino cazador, la luz, la mirada, algo que huye, algo que atrapa, algo que queda, lo mismo ser el río y lo que flota, soy la luz que toma otra luz, soy la luz y lo que ilumina, soy el gran ojo en el cielo, soy el ojo, la mano el obturador, soy eso que camina, que busca, no huye, busca soy yo.
La propuesta es hacia afuera, la propuesta no es la noticia vulgar y corriente que encontrás en los periódicos locales, la propuesta no es periodismo gráfico, la propuesta es un intento de documentar desde la acera, desde el autobús, no desde el cómodo sofá de un periódico ó el aire acondicionado de la publicidad. La calle como lugar de hallazgo, el ojo como herramienta para pensar, la luz en su más amplio sentido.
El lenguaje de todos los días está gastado, cuando algo así pasa las palabras ya no dicen lo que quiero, cuando el lenguaje ha muerto no hay mas opción que reinventarlo, torcerlo hasta que, sangrante y herido, nos vuelva a decir cosas. La fotografía también es una forma de lenguaje, forzar a las cosas a volver a la vida, no al escaparate inicuo de los premios o la risa falsa de las reinas de belleza, no más la imagen edulcorada de los desnudos seudo artísticos, nada me importa el ojo ajeno, pero si la paja, dar de beber al ojo lo que no bebió el vaso.
La luz como milagro. El milagro como algo real. La voz de la luz cantando, de forma estridente, pero cantando, diciendo, haciendo. Como se hace la luz dentro del ojo, así quiero ver todo, como la primera vez, esos niños que juegan, esos viejos que dejaron de reírse, mirar para mirarse, sentir para sentirse, buscar para encontrarse o perderse, da lo mismo.
Mirar para mirarnos.
El asunto es sacudir lo sedentario, obligar al gordo interior a moverse, hacerlo ver hasta que duela el iris, exponerlo a la luz hasta que se cure o muera como un vampiro cualquiera.
Texto por Felipe Granados





