Foto de la semana 2010.03.05
Un grupo de niños de Barrio Cuba juegan en la fuente ubicada en el “Parque de los Bomberos” contiguo a la estación del Pacífico en San José para aplacar un poco el calor de los días de verano.
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Un grupo de niños de Barrio Cuba juegan en la fuente ubicada en el “Parque de los Bomberos” contiguo a la estación del Pacífico en San José para aplacar un poco el calor de los días de verano.
Murieron casi todos mis glóbulos blancos. Me ví y mis seres queridos vieron como se me secaba la vida en una cama de hospital. Por seis días mi rutina fue: una máquina que me bombeaba cura intravenosa 24 horas, un chico de 13 años con leucemia, la cámara de mi amigo Manolo, los gritos del paciente siquiátrico de la cama 8, enfermeras sangrándome cada 2 horas y las constantes visitas de mis seres mas cercanos con sus respectivos cubrebocas y ojos de tristeza.
El momento, la circunstancia y el no acceso a gente en mi habitación hizo que mi compita Kevin y la Reflex de Manuel fueran los acompañantes de esta nueva pesadilla dentro de la pesadilla, la única manera de poder hacer ver a los demás como es y como se siente estar aislado, era meterme en el papel de Adrián unos días y hacer foto de lo que pudiese y a como pudiese, ya que hasta para los pacientes es prohibido fotografiar, así fue como me enamoré de la cámara, me desconecté del mouse y de illustrator, de estupideces ejecutivas de las agencias y bueno de todo aquello que tanto me molestó siempre. Me di cuenta que la comunicación era más veraz y más sentida, mas real.
Este nuevo giro hace que nuestro ensayo sea a 2 perspectivas, 2 amigos, 4 ojos y 2 cerebros muy distintos, una terapia tan cínica y a la vez tan funcional, mezclar la fotodocumental y al mismo tiempo la surrealidad del cáncer y sus memorias, es eso mezclar a Adrian Arias y Odrec y formar aún más ese “Brillo de Calavera”
De todo esto, este autorretrato: ¡la cara del cáncer muerto!
Teresa, de 86 años, vive a pocas cuadras de Multiplaza del Oeste. En la imagen, ella observa cómo una quema provocada arrasa con uno de los terrenos en los que habitualmente alimenta a su ganado.
El joven actor Aníbal Calero, descansa en uno de los vagones, durante la grabación del corto de Jürgen Ureña, “En el Tren “.